Maya Singh siempre juega para ganar… salvo cuando su contrincante es Sebastian. Lleva toda la vida odiando perder contra él.
Así que, cuando una cadena de desastres la obliga a trabajar con su enemigo, Maya tiene un único objetivo: demostrar, de una vez por todas, quién es el mejor.
Lo que no esperaba era disfrutar de su compañía.
Ni descubrir que, quizá, la línea entre el amor y el odio es mucho más fina de lo que imaginaba.